Cuando la innovación y la marca juegan en el mismo equipo

Entrar en uno de los mercados deportivos más competitivos del mundo no depende únicamente de fabricar un buen producto. También exige construir una identidad reconocible, diferenciarse de los competidores y desarrollar una estrategia sólida de protección de los activos intangibles.

Un ejemplo interesante es el de On, la marca suiza de equipamiento deportivo, que ha dado el salto al fútbol combinando innovación tecnológica, diseño y el potencial de una figura mundial como Kylian Mbappé.

Detrás de este movimiento hay una cuestión que, desde nuestra perspectiva en Vicamark, merece especial atención: la propiedad industrial no debería entenderse únicamente como una herramienta legal, sino como una parte estratégica del crecimiento empresarial.

1. Patentes: proteger la innovación que marca la diferencia

Uno de los elementos más llamativos de la apuesta de On por el fútbol es su tecnología de fabricación LightSpray, orientada a desarrollar productos deportivos ligeros e innovadores.

Este tipo de innovación puede implicar años de investigación, inversión económica y desarrollo técnico. Por eso, las patentes pueden desempeñar un papel fundamental a la hora de proteger determinadas soluciones técnicas y reforzar la posición competitiva de una empresa.

Según los datos publicados por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), On ha presentado más de 70 solicitudes internacionales de patente a través del sistema PCT.

Más allá de la cifra, la reflexión es clara: cuando una empresa invierte en innovación, también debe valorar cómo protegerla frente a posibles imitaciones y cómo aprovechar comercialmente sus desarrollos.

Nuestra opinión: innovar es imprescindible, pero desarrollar una estrategia de protección adecuada puede marcar la diferencia entre crear una ventaja competitiva y dejar parte de ese valor expuesto.

2. Diseños industriales: la diferenciación también entra por los ojos

En el sector deportivo, el rendimiento técnico es importante, pero la apariencia de un producto también influye en su posicionamiento.

La silueta de una zapatilla, sus elementos visuales o la configuración estética de un producto pueden contribuir a que los consumidores lo identifiquen y lo asocien con una marca concreta.

Los diseños industriales permiten proteger determinados aspectos de la apariencia de los productos, siempre que se cumplan los requisitos legales aplicables.

En el caso de On, la compañía ha presentado más de 40 solicitudes internacionales de registro de diseños mediante el Sistema de La Haya de la OMPI, según la información de referencia.

Este dato demuestra la relevancia que puede tener el diseño dentro de una estrategia empresarial internacional.

Nuestra opinión: el diseño no es un simple complemento estético. En mercados saturados, puede convertirse en un factor de diferenciación y en un activo que contribuya al valor comercial de una empresa.

3. Marcas: construir una identidad que trascienda el producto

La tecnología puede diferenciar un producto, pero la marca permite construir una relación duradera con el consumidor.

On no solo comercializa equipamiento deportivo: también trabaja una identidad asociada a la innovación, el rendimiento y una determinada experiencia de marca.

Según los datos publicados por la OMPI, la compañía cuenta con más de 130 registros internacionales de marca activos a través del Sistema de Madrid.

La protección de una marca puede ser especialmente relevante cuando una empresa amplía sus líneas de negocio, entra en nuevos países o desarrolla nuevas colaboraciones comerciales.

En estos escenarios, conviene estudiar qué signos identifican sus productos y servicios, en qué mercados opera y qué estrategia de protección resulta adecuada para sus objetivos.

Nuestra opinión: una marca no es únicamente un logotipo o un nombre comercial. Es un activo empresarial que puede acumular reconocimiento, reputación y valor a lo largo del tiempo. Por eso, su protección debería formar parte de la estrategia de crecimiento desde las primeras etapas del negocio.

4. Kylian Mbappé: cuando una persona también construye una marca

La estrategia de marca no se limita a las empresas tradicionales. Los deportistas de élite también han desarrollado ecosistemas comerciales alrededor de su identidad.

Kylian Mbappé es un ejemplo de cómo el nombre, las iniciales y otros elementos distintivos asociados a una figura pública pueden adquirir un importante valor comercial.

En el ámbito deportivo, estos activos pueden estar vinculados a patrocinios, productos licenciados, colaboraciones, campañas publicitarias y nuevas oportunidades de negocio.

Sin embargo, cada elemento debe analizarse individualmente: no todos los nombres, gestos, frases o imágenes pueden protegerse de la misma manera, ni su protección es automática.

Por ello, la planificación de los derechos de propiedad industrial debe tener en cuenta tanto la identidad que se desea proteger como los usos comerciales previstos.

Este fenómeno también resulta relevante para clubes deportivos, academias, deportistas emergentes, creadores de contenido y empresas que desean construir una identidad propia.

5. Patentes, diseños y marcas: una estrategia conjunta

El caso de On permite entender que la protección de la innovación no siempre se limita a un único activo.

Activo Qué puede proteger Valor estratégico
Patentes Invenciones técnicas que cumplen los requisitos legales Proteger la innovación
Diseños industriales La apariencia de un producto, cuando reúne los requisitos exigidos Diferenciar visualmente la oferta
Marcas Signos que distinguen productos o servicios Construir identidad y reconocimiento

Cada modalidad responde a una finalidad diferente. Por eso, identificar los activos de una empresa y determinar qué mecanismos de protección pueden resultar adecuados requiere un análisis individualizado.

Una estrategia coordinada puede ayudar a reducir riesgos, proteger inversiones y preparar a una empresa para crecer en nuevos mercados.

6. ¿Qué pueden aprender otras empresas del caso On?

Aunque no todas las compañías disponen de los recursos de una multinacional deportiva, las lecciones de este caso son aplicables a empresas de muchos tamaños y sectores.

  • Anticiparse: identificar los activos que pueden tener valor antes de que surjan conflictos o necesidades de expansión.
  • Diferenciarse: valorar qué elementos técnicos, visuales o comerciales distinguen realmente a la empresa.
  • Planificar internacionalmente: analizar los mercados en los que se quiere operar y las necesidades de protección asociadas.
  • Entender la propiedad industrial como una inversión estratégica: relacionar la protección de los activos intangibles con los objetivos comerciales de la compañía.

La clave no está en proteger por proteger, sino en diseñar una estrategia coherente con el modelo de negocio, los recursos disponibles y los planes de crecimiento.

Vicamark: proteger el valor de las ideas, la innovación y las marcas

En Vicamark trabajamos en el ámbito de la propiedad industrial, acompañando a empresas y profesionales en la protección y gestión de sus activos intangibles.

Casos como el de On y Kylian Mbappé ponen de manifiesto una realidad: detrás de muchas de las marcas más reconocidas existen decisiones estratégicas relacionadas con la innovación, el diseño y la identidad comercial.

Y esta realidad no afecta únicamente a las grandes compañías. Cualquier empresa que desarrolla una tecnología, construye una marca o crea productos diferenciados puede necesitar analizar cómo proteger ese valor.

Porque una buena estrategia empresarial no consiste únicamente en crear algo valioso, sino también en saber protegerlo.

¿Estás desarrollando una nueva marca, un producto innovador o un proyecto empresarial? En Vicamark podemos ayudarte a estudiar las necesidades de protección de tus activos de propiedad industrial.

Contacta con nuestro equipo y descubre cómo proteger el valor de tu negocio.

 

Fuentes: https://www.linkedin.com/company/wipo/home/

Fotografía:Footyheadlines