ROJO PROHIBIDO: CUANDO UN TACÓN SE CONVIERTE EN PROPIEDAD INDUSTRIAL

En el universo de la moda, los detalles pueden definir imperios. Para Christian Louboutin, ese detalle fue la suela roja de sus zapatos de tacón: el Pantone 18‑1663TP aplicado en un lugar muy específico. Un gesto creativo se convirtió en una marca de posición, protegida por el color en una ubicación específica.

EL ROJO QUE DEJÓ DE SER SOLO UN COLOR

La suela roja no protege la forma del zapato sino el contraste visual que permite identificar un Louboutin al instante.

En 2018, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea confirmó la validez de esta marca y la posibilidad de hacerla valer ante imitadores, cuando un diseñador neerlandés, en 2012, comercializó unos zapatos de tacón con la suela roja. (asunto Christian Louboutin SAS contra Van Haren Schoenen BV (asunto C-163/16, sentencia de 12 de junio de 2018)).

EL ENFRENTAMIENTO CON YSL: ¿DÓNDE ESTÁ EL LÍMITE?

Pero todo tiene un límite: la marca no protege el color en sí, sino su posición concreta. En Estados Unidos, Louboutin demandó a Yves Saint Laurent por vender zapatos totalmente rojos. No obstante, los tribunales fueron claros, estableciendo que la marca no da un monopolio sobre el color. Los zapatos monocromáticos rojos, como los de YSL, quedan fuera de la protección.

UN DETALLE QUE LO CAMBIA TODO

La suela roja demuestra que un pequeño detalle puede convertirse en un gran signo distintivo. Gracias a la protección como marca de posición, Louboutin consolida su identidad y refuerza su posicionamiento.

En un sector donde la originalidad es oro y la competencia feroz, un color en el lugar adecuado puede ir más allá de un diseño: puede ser estrategia, derecho y negocio.

PROTEGE TU PROPIO “ROJO QUE DEJA HUELLA”

Cada Louboutin comenzó como una idea creativa que parecía pequeña.

En propiedad industrial, no todo se protege con un nombre o un logotipo. Las marcas de posición permiten proteger detalles que el consumidor asocia directamente con tu marca.

¿Cómo te podemos ayudar?

Te acompañamos en todo el proceso:

  • Identificamos los elementos distintivos de tu producto
  • Analizamos la viabilidad de registro como marca
  • Redactamos y presentamos la solicitud ante la Oficina de marcas correspondiente
  • Defendemos tus derechos frente a posibles infracciones

Porque la diferencia entre ser copiado y ser reconocido está en proteger bien los detalles. Y en los negocios los detalles no son pequeños, son los que definen tu marca.